La primavera y el verano son mis temporadas favoritas del año porque llega el buen clima y el sol rico que nos permite estar en las terrazas disfrutando de un buen tinto de verano y unas buenas tapas. Pero, especialmente, en verano es cuando más debemos cuidar nuestra piel.
Hace poco estuve en la playa, compré un protector solar de camino porque olvidé el mío en casa y fue un gran error. El protector solar no era de buena calidad y terminé completamente quemada en el área del pecho, brazos y espalda. Así que, ahora, con completa experiencia puedo contarte cómo proteger la piel del sol y algunos consejos extras para cuidar tu piel de manera efectiva mientras disfrutas del buen clima.
Ten presente que, la exposición excesiva al sol o a los rayos ultravioletas (UV) puede causar quemaduras graves, envejecimiento prematuro de la piel y aumentar el riesgo de cáncer de piel, de allí la importancia de protegernos del sol.
1. Hidrátate correctamente en días de sol
Cuando llega el verano aumenta el consumo de bebidas frías, pero te sorprenderá saber que no todas las personas se hidratan de forma correcta y, la exposición al sol puede deshidratarnos rápidamente. Lo ideal es asegurarnos de beber agua frecuentemente hasta lograr consumir mínimo dos litros al día.
Si quizás te cuesta ingerir agua de forma consciente y constante, podrías descargar una aplicación que te recuerde tomar agua cada cierto tiempo hasta completar la dosis diaria. Y si lo que quieres es mejorar el sabor del agua, podrías incluir rodajas de limón o naranja, así el agua estará más deliciosa y refrescante.
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2. Usa la cantidad correcta de protector solar

Todos los días del año el protector solar es tu mejor aliado, pero, en días de sol definitivamente es un no negociable. Sí o sí debe estar en tu rutina de cuidado personal.
Aquí hay algunos puntos clave a considerar:
- Elige el protector solar adecuado: opta por un protector solar con SPF 50 que proteja contra los rayos UVA y UVB. Ten en cuenta que también un protector solar para cada tipo de piel, incluso para rostro un tipo y para el resto del cuerpo otro tipo.
- Asegúrate de aplicar la cantidad correcta de protector solar en todas las áreas expuestas de tu cuerpo, incluidas las orejas, cuello y pies. Esparce dos líneas de protector solar en tus dedos índice y medio y esa será la cantidad correcta para la piel del rostro.

- Reaplica regularmente el protector solar: cada dos o tres horas y después de nadar o sudar, incluso si el protector solar es resistente al agua. Si no estás expuesta directamente al sol, puedes reaplicar cada 3-4 horas.
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3. Evita exponerte al sol en horarios no recomendados
Ya aprendí mi lección y no recomiendo exponerse al sol desde las diez de la mañana a las cuatro de la tarde (16h), en caso de hacerlo, recuerda usar la cantidad correcta de protector solar y reaplicar pasadas las tres horas.
Adicionalmente, en la playa o en exteriores, usa sombrillas y toldos para crear áreas de sombras.
4. Usa ropa que te proteja del sol
Además del protector solar, utiliza sombreros, gafas de sol y prendas que cubran la piel cuando pases tiempo al aire libre. Estos accesorios ayudan a reducir la exposición a los rayos UV y complementan la protección diaria de tu piel.
5. Luego de la exposición solar usa crema hidratante
La exposición al sol ocasiona la deshidratación de la dermis, por ello, es importante ayudar a tu piel a recuperarse y mantenerse suave con productos hidratantes. Luego de ducharte y sacarte el agua de piscina o playa, y teniendo la piel húmeda, aplica hidratante en toda tu piel con masajes suaves. Procura reaplicar en la mañana y noche antes de irte a dormir.
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6. Exfolia tu piel después de la exposición al sol
La exposición solar puede causar acumulación de células muertas, sequedad y opacidad. Al exfoliar, se eliminan estas células muertas, favoreciendo la renovación celular y manteniendo la piel suave y radiante.
Además, la exfoliación mejora la absorción de productos hidratantes y calmantes, ayudando a reparar cualquier daño causado por los rayos UV. Usa exfoliantes suaves para no irritar la piel ya sensibilizada por el sol.
7. Protege el cuero cabelludo y tu cabello
Usa protector solar de spray en el cuero cabelludo para evitar que se queme y escame. Por otra parte, el cabello también sufre muchísimo durante el verano, suele resecarse al punto de casi no poder peinarlo. En esos días de sol y playa usa champús sin sal y aceites nutritivos.
Nos vemos en un próximo artículo. ¡Abrazos!
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