Esta era la pregunta que me hacía una y otra vez en el 2024. ¿Qué hago? y ¿Por qué me siento así? Hoy, dos años después tengo la respuesta, pero tranquila, no tienes que esperar dos años para sentirte mejor o saber qué te pasa o a qué se debe tu estrés laboral.
Plazos ajustados, reuniones interminables, correos electrónicos acumulados y la presión por cumplir con expectativas pueden generarnos un agotamiento físico y mental que afecta nuestro desempeño profesional, salud y bienestar emocional. Es importante preguntarse: ¿qué te está generando estrés laboral? ¿Es algo que depende de ti? o ¿Está siendo díficil relacionarte con tus compañeros de trabajo o jefe?
Ahora, ¿cómo superar el estrés laboral? Después de muchas sesiones con mi psicóloga e indagando sobre este tema, tengo algunas tips valiosos y te lo quiero compartir todo para que sepas cómo gestionar (o eliminar de tu vida) el estrés laboral, recuperar el equilibrio y mejorar tu bienestar sin comprometer tu desempeño profesional.
Empecemos por lo que depende de ti en cuanto a organización y manejo de tus obligaciones laborales, y luego pasaremos a cómo lidiar con compañeros de trabajo y jefes.
1. Encuentra el equilibrio entre el trabajo y tu vida personal
Diría que este es el consejo más importante que me dio mi psicóloga en mi momento de agobio total. Hoy en día muchas personas trabajan desde casa (como en mi caso) y aunque puede ser una gran ventaja, también puede hacer que te sientas abrumada y que no puedas separar tu vida laboral y personal, ya que todo sucede en el mismo espacio. O incluso, si trabajas en una oficina también es importante que separes y equilibres tu vida profesional y personal.
¿Cómo lograr este equilibrio? Establece límites claros:
- Define un horario fijo para comenzar y terminar tu jornada laboral, nada de cumplir horas extras y menos si no son pagas. Tu tiempo es oro.
- Si trabajas desde casa y te es posible, trabaja en un área distinta a tu habitación o sala de estar para evitar que el trabajo contamine tus momentos de descanso.
- Cuando termine tu horario laboral, aléjate de la computadora y haz una mini rutina de finalización: realiza ejercicios de respiración profunda y da un pequeño paseo para marcar la transición entre el trabajo y tu vida personal.
- No eres tu trabajo, hay vida más allá. Es importante evitar que todas tus conversaciones (con amigas, familia o pareja) sean alrededor del trabajo.
- Encuentra un hobbie que realmente te apasione y motive a querer cerrar el computador o despegarte de tu área de trabajo: ir a pilates, clases de baile, taller de cerámica, gimnasio, etc. Lo ideal es que este hobbie no lo dejes para el fin de semana que estás «libre» o más «descansada», intenta hacerlo uno o varios días a la semana para que tengas algo de motivación.
2. Aléjate de los chismes ¡nada de cotilleo!
Honestamente, pregúntate ¿tus compañeros de trabajo realmente son tus amigos? Con suerte habrá personas que sí te pueden sumar a nivel personal, pero casi siempre, los compañeros suelen ser esos aliados perfectos para crear o divulgar chismes… y es algo que debes evitar. Aunque socializar es importante, involucrarte en este tipo de dinámicas puede afectar tu productividad, generarte estrés innecesario e impactar negativamente tu imagen profesional.
3. Haz pausas activas: respira, estírate y muévete

Debo confesar que antes subestimaba las pausas activas y pasaba de largo, solo pausaba para almorzar. Hasta que entendí que el movimiento es un gran antídoto contra el estrés, especialmente para relajar la mente y el cuerpo. Haz estiramientos, ejercicios de respiración profunda o una sesión de meditación de 10 minutos y verás cómo tu estado de ánimo cambia.
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4. Escucha tu música favorita
No soy muy fan de trabajar con música porque pienso: ¿o me concentro en mis labores o canto? (risitas). Pero en mis pausas activas si suelo escuchar mi música favorita, quizás unas 3 canciones y soy feliz, me mejora el ánimo inmediatamente y me libero del estrés laboral. ¡Pruébalo!
5. Sé organizada
La desorganización suele ser uno de los principales causantes del estrés laboral, si quieres solucionarlo, te recomiendo usar una agenda digital o física para llevar el control de tus tareas durante el día.
Acá es importante ser honesta contigo misma y evaluar si tu estrés laboral se debe a una falta de organización o por sobrecarga de trabajo, en caso de que sea lo segundo, de forma tranquila y profesional busca un espacio con tu líder y dale a conocer lo que sucede para que te oriente y te ayude.
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6. Establece límites con tus compañeros y jefes
Aprende a decir «NO». Expresar, en el momento oportuno, a la persona indicada, en el contexto adecuado y de una manera respetuosa, lo que nos ha molestado nos ayuda a sentirnos bien con nosotras mismas y al mismo tiempo nos permite solucionar el estrés y generar mayor confianza en nosotras mismas.
Establecer límites o ser asertivas no asegura que la otra persona se tome bien lo que decimos, sin embargo, es necesario comunicar y decir ‘no’ cada que sea necesario. Ejemplo, «No podré entregar a tiempo esto porque tengo otras tareas», «No podré ayudarte con tus funciones, porque tengo la agenda llena».
7. Desconéctate del trabajo y dedícate tiempo de calidad

Permanecer conectada al trabajo fuera del horario laboral puede generar agotamiento mental y disminuir tu productividad a largo plazo. Por eso, es importante establecer límites claros y priorizar momentos de calidad para ti.
Cuando termine tu jornada, aléjate del correo electrónico y las notificaciones laborales. Dedica tiempo a actividades que disfrutes, como leer, practicar ejercicio, meditar o simplemente relajarte con tu familia y amigos.
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8. ¿Tu estrés laboral se debe a una mala relación con tu jefe o tus compañeros?
No siempre es la carga de trabajo lo que genera estrés. A veces, el verdadero desgaste proviene de conflictos constantes, falta de comunicación o ambientes laborales poco saludables.
Si sientes tensión cada vez que interactúas con una persona específica, vale la pena identificar qué situaciones están afectando tu bienestar y buscar formas de gestionarlas. Conversaciones honestas, establecer límites o acudir a recursos de apoyo dentro de la empresa pueden ser de gran ayuda.
Por último, ¿Has evaluado si ya no conectas con tu profesión o con tu trabajo actual?

En ocasiones, el estrés no surge porque tengas demasiado trabajo, sino porque has dejado de sentir motivación o propósito en lo que haces.
Pregúntate: ¿lo que me desgasta es este empleo en particular o mi profesión en general? Reflexionar sobre esta diferencia puede ayudarte a tomar decisiones más acertadas sobre tu futuro laboral. Si descubres que has perdido la conexión con tu trabajo, quizás sea momento de explorar nuevos retos, adquirir habilidades diferentes o replantear tus objetivos profesionales.
Tu bienestar es una prioridad.
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2 comentarios en «Qué hacer cuando te sientes abrumada por el estrés laboral»
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